Hace unos días, se armó la polémica en el país por la nueva ley universitaria, un efusivo presidente de la república mostraba su descontento y señalaba con el dedo a las mal llamadas UNIVERSIDADES DE MEDIO PELO. Le siguió a estas declaraciones una encuesta realizada por la empresa IPSOS PERÚ donde señala las 10, universidades de las cuales las empresas no desean contratar egresados, en esta nomina aparece la Universidad donde estoy a punto de egresar por lo cual me siento en el derecho de escribir lo siguiente:
Es de conocimiento público que la educación en el Perú es todavía un bebe recién nacido comparado con otros países hermanos y latinoamericanos, una muestra de ello es el resultado logrado por nuestro País en la última prueba PISA. Siendo para nadie un secreto que esta podría haber sido peor.
Por todo lo anterior me llama poderosamente la atención que la mayor autoridad del país, tenga la moral, ética, y frescura para hablar de universidades de medio pelo, si ha sido la misma clase política de la que el es parte la que ha fomentado la proliferación de estas casas de estudio, recordemos que uno de los aliados del señor Humala, es el dueño de una de las universidades más lucrativas del país, por otro lado más que impulsar esta nueva ley universitaria el gobierno de curso no ha hecho mucho esfuerzo para que esto cambie.
Es ético para una autoridad de la embestidura del presidente, tildar de Universidades de medio Pelo a ciertas casas de estudio cuando es el junto con el gobierno que representa los llamados a cambiarles las condiciones para que estas mejoren, creo y sin temor a equivocarme que sus declaraciones son una postura meramente publica, puesto que si tuviera la convicción de que la situación actual cambie, las condiciones hubieran cambiando hace mucho tiempo.
Con respecto a la calidad de las universidades en cuestión estas responden a lo que busca el estudiante de hoy en día, desde mi punto de vista la universidad no la hacen 5 o 10 aulas y 2 o 20 catedráticos, el prestigio de una universidad la ganan los egresados y los mismos estudiantes al hacerse frente al campo laboral.
La universidad Ángeles de Chimbote a cual orgullosamente pertenezco, hace desmesurados esfuerzos para mejorar no solo en infraestructura sino también en calidad,
Hace mucho tiempo cuando recién llegue a Chimbote, recuerdo que visualizando las opciones que tenia para poder cursar la carrera de contabilidad , encontré solo a ULADECH como herramienta para acogerme, en horarios flexibles, puesto trabajaba, precios módicos, ya que yo mismo me solvento mis estudios, y con cierta infraestructura que me llamara la atención.
Hoy a un paso de salir de esta universidad (dos días), esta ha crecido enormemente, dos de sus carreras están acreditadas por LA CONEAU, (Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria),Entidad rectora y certificadora de la calidad de las educación en el Perú.
Hoy al verme enfrentado a el mundo laboral no me veo ni disminuido ni con temor a enfrentarme a los retos laborales, ni a la posible marginación por la casa de estudios de donde provengo, puesto que tengo claro que la educación que recibí fue la mejor y claramente con la convicción de haber aprendido lo suficiente para poder pelear palmo a palmo con el egresado de cualquier universidad local o nacional.
Por ultimo es fácil para una encuestadora, un presidente, o población en general llamar o tildar a una universidad, de buena o mala, pero realmente los que demuestran la calidad de una universidad son los estudiantes y con ello los esfuerzos que puedan hacer las autoridades de estas casas de estudio por lograr un mínimo de calidad.


